
Me
he propuesto como siempre en mis artículos no mentir, no insultar, ni tan
siquiera menospreciar con el fin de intentar comprender, pero presiento que en
este caso, me va a resultar excesivamente complicado. Por todo ello, prometo
que no voy a mentir, que intentaré no insultar, ya se califican ellos mismos y
en cuanto a menospreciarlos, lo siento, la cruzada ultraconservadora me parece
más un grupo de fanáticas grupies siguiendo obsesivamente a un señor que
durante años dirigió la polémica congregación para la doctrina de la fe, sucesora
de la inquisición, o sea, un patético Torquemada con cara más de muñeco
diabólico que de varón...