"Dedicado a todos aquellos que intentamos nadar contracorriente en el ámbito cultural de las Islas Canarias"

8 de julio de 2011

El Jardín de las palabras


 Sin saberlo, de mi pluma brotaron espumas de azules requiebros,

para hacer del desierto-oásis y sembrarlo con mis versos,
planté estrofas, pareados, hice rimas con mis manos
rompí fotos en pedazos, pinté dioses enfrentados,
puse glosas en sus márgenes que explicasen mi pasado...

Doce estrofas de perfumes, de dulce cerezos preñados
rimando en sinuosas escaleras con estériles peldaños
cien palabras con sabores de verde olivo y castaño
serenatas con olor a rosas, lirios y nardos...

Ven, cuéntame, y dime, de que color es la pena
que cobarde se disfraza de alegría, cuando menos te lo esperas,
cobijándose entre sombras para no ser sorprendida
para huir sin enfrentarse con la lástima maldita...

Léeme suavemente de algún lejano poeta la más dulce poesía
y si no consigues hallarla, me conformaré, con su más triste elegía
miénteme si te place, háblame de dulces promesas o de palabras baldías,
quizás de absurdas quimeras que son palabras vacías...

Hoy quiero elevar mi voz cuando aún ruge la más fiera marejada
quiero vivir como un bohemio, sustentándome en la nada
y como la tinta que emborrona estas cuartillas de poesía
quiero que así sea  mi vida,
como una llama sin candil, que no atina a ser prendida...


Para Sweet “D”.

3 de julio de 2011

DEL BUEN VINO AL MAL SE FUE


Nunca he sabido reconocer la diferencia entre un buen vino y un mal se fue,
quizás porque en mi opinión la diferencia no estriba,
ni en la perpetua quietud que ansían los caldos
bajo la inquietante oscuridad de una cripta,
ni en el tono más claro o más umbrío que posean,
sino más bien, en el continente que les da forma, su botella….
Y es del caldo a la botella, como es el cuerpo al deseo que encierra,
y son ambos los que en realidad avivan los rescoldos de mi fantasía,
pues como decía la tonada, una mañana cualquiera al despertarme,
miles de botellas conteniendo mensajes
habían inundado la orilla de la playa que mi imaginación era...
Mientras te escribo estas líneas confusas y sumergidas en ambrosía,
apoyado en la femenina forma de un Brunello
pienso y recompongo con cuidado
los pedazos de la vida que todavía me quedan,
aún cuando ya no acierto a vislumbrar la diferencia entre
un lo que fue y un lo que pudo ser...
Quizás, nunca recibiste mi mensaje,
porque, en realidad, nunca lo envié,
a veces imagino los cientos de mensajes
que, como el mío, nunca fueron enviados,  
después de todo, he descubierto que no es el mensaje lo importante,
lo realmente importante es tener alguien que lo lea al otro lado ...


Un saludo y espero que os guste

EL BRILLO DE UNA VID SOBRE TU IRIS



Ya no reniego de la agradable compañía de las tardes de asueto,  ni tan siquiera huyo, cual animal herido, de la agradable caricia de la brisa por entre las colinas desnudas de esta seductora  villa de la Toscana donde ando en busca del refugio que no logro hallar tras tu ausencia.
Cada tarde, como si de una letanía se tratase, escucho allá  a lo lejos, el rumor de las antiguas costumbres, de los antiguos recuerdos, y me recuesto casi adormilado en este otero desde donde aún se ven las ruinas de tu antigua casa, y parece como si, en mis sueños,  aún te viese caminar nítidamente, casi desnuda, con tu frente sudorosa, tu sombrero de ala ancha y tu falda plegada en torno a las sublimes columnas de tus muslos, caminando descalza por entre los trigales, por entre estas colinas bañadas de verde belleza, de absurda y solitaria belleza.
Escribo, intento escribir de nuevo, para eso he venido, escribo sobre ti, sobre mí, sobre las noches de cuerpos hambrientos de otros cuerpos, sobre el brillo del vino al conquistar de turbios deseos tus pupilas, el vino, ese elixir que de sombríos colores bañaba tus labios, tu lengua, tu… Dejémoslo, los recuerdos son ahora saetas que se clavan allí donde saben que siempre harán daño.
Escribo,  intento escribir, y mientras lo intento, apuro a sorbos un rojo chianti y como un trago de verde absenta, me traslada a tu lado, de nuevo a tu lado, y te veo, te veo en el viejo lagar de tus padres, veo tus enrojecidos pies maltratando las uvas henchidas de néctares aún por fermentar, tus pies, tus dedos, tus… Dejémoslo, para qué sirve la memoria si es la más cruel e infiel amante que la suerte esquiva alguna vez nos presentó.
Los atardeceres, qué son los atardeceres en el atardecer de mi vida sin ti. Sí, he vuelto a la Toscana, pero qué sentido tienen esta tierra  de enormes ubres y nombre de bella mujer, si no puedo ver tu belleza reflejada en la suya.
Cierro los ojos y ansío imaginar la luz que tímidamente lucha por colarse entre los vírgenes racimos de impertinente juventud, y casi puedo llegar a oler tu risa, sentir tu mirada ausente, intuir la serena quietud que emanabas al posar tus delicados labios sobre el borde de mi copa, mientras tu lengua recitaba poemas de bohemios viajeros del Gran Tour que añoraron hallar en estas tierras lo mismo que ahora yo ansío.
Hoy  he vuelto a La Toscana, he vuelto para veros por última vez, a ti y a ella, pues sois las mujeres más importantes de mi vida, he vuelto para escribirte esta absurda carta de amor desesperado, he vuelto para despedirme, para partir a vuestro encuentro. 

Apurando el último trago de chianti mezclado con cicuta el viajero se desploma sobre unas líneas inconclusas recién escritas: “muero, ahora que aún me queda vida, para que el tiempo que ya llega para pedirme cuentas no me lleve sin poder recordar, por última vez, el brillo de una vid sobre tu iris”.
Un saludo y espero que os guste

28 de junio de 2011

La herida visible


Como tenue nudo de cordel trenzado
bebo de la poesía breve, y del soneto inacabado, 
de retazos de mi vida, que son presente y pasado....                    

Como música dormida en la más insultante calma
perdió tu imagen mi memoria y no consigo encontrarla,
busco en vacíos espejos, y en torrentes me he asomado
quien me ha hurtado la esperanza,
quien de mi vida ha borrado, 
los rincones de tu alma.... 

Como un lienzo impresionista a jirones decorado,
hoy me he tornado en frío páramo de colores apagados, 
secretos, quejidos, lamentos, llanto
poesía del desdén, poesía del quebranto....

Y como una dulce caricia, largamente deseada
hoy te guardo en mi recuerdo, como una página pasada
y me callo tus desdenes como heridas no cerradas
quien me iba a decir a mi, que hoy, tú,
ya no representas nada.....



                                               
 Un saludo y espero que os guste