"Dedicado a todos aquellos que intentamos nadar contracorriente en el ámbito cultural de las Islas Canarias"

20 de abril de 2015

LA DEIDAD QUE SOY


En los cuatro puntos cardinales de un universo extraño estoy
yo soy quien rige los designios de las esferas terrestres
soy yo quien escruta los augurios 
que dictan las entrañas de las sierpes…

Propongo el girar de los planetas marcando sentidos inversos
y decreto a los mares que tras el horizonte pierdan, 
su equilibrio sereno
ordeno que la luna no controle 
el constante transitar de las mareas
pues desde ahora son libres de vagar 
por donde deseen, por donde ellas quieran…

Invito a los hombres a perder la razón, 
si alguna vez la tuvieron
y prohíbo a las aves sutiles 
por su propia voluntad alzar el vuelo
cambio el orden de las estaciones 
por tiernos poemas de amor
para así protegerlas de un mundo 
que me sólo me inspira dolor…

Siembro los campos de lluvia 
para tempestades poder recoger
y mientras tanto convenzo a las nubes 
para que calmen su sed
yo invoco a la ventisca, 
seco los arroyos, 
vivo en la escasez…

Sabes muy bien que soy yo 
quien marca el girar de tu absurdo reloj,
soy quien descuenta tus minutos, 
quien modera el dulce tono de tu voz
sí, soy yo quien se alimenta 
con los postreros destellos liberados por el sol…

Compro y vendo cuanto quiero, 
si lo tuve alguna vez
y aconsejo al caminante 
qué camino podrá recorrer
yo, soy la conciencia, 
yo soy tu destino, yo soy lo que no ves

y tú, no eres más

que otra presa desnuda e inmóvil en mi red…

Un saludo y espero que os guste

POR UN PUÑADO DE...GRACIAS

Solo unas breves líneas para agradecer a los visitantes y lectores estas veinte y dos mil visitas a este blog, que nació como una ingenua y sencilla forma de comunicar todo aquello que durante años acudió a mi cabeza, sin yo haberlo reclamado, y que en mi fuero interno, necesitaba plasmar, os agradezco vuestra constancia, que no la mía, y os emplazo a seguir acudiendo a este vuestro pequeño rincón mientras lo deseéis.

Un saludo y mil gracias

25 de enero de 2015

Las encinas desnudas

Tu nombre me huele a lluvia y olivos
a sombra, jarales, canchos y ríos
que no haya sido de ti mi extrema y dura amiga
que tus amantes no hayan mamado de tus pechos,
de tu agua y tu resina…

Veo en tus montes como veo en tus mesetas
gentes duras, agrestes y sencillas
y no puedo quitarme tu olor y tu brisa
aunque ese fuese principio y fin en mi vida…

Siento desde las oscuras islas umbrías
todo el dolor de la lejanía
y viene a mi mente el recuerdo
de tus noches, de tus días,
ay, quien pudiese de nuevo acariciar con ternura tus mejillas…

Volveremos a vernos Extremadura bendita
aún cuando no sea en esta vida
y correremos despojados de la mano
entre las encinas que hoy nos observan
desnudas de su piel y aún así altivas…

Un saludo y espero que os guste

23 de enero de 2015

NOSOTROS LOS TRABAJAPOBRES

Os lo confieso, me doy por vencido, ya no me quedan fuerzas ni argumentos, para vosotros la perra gorda, después de casi cuatro años de sufrimiento, de pérdida y secuestro de derechos laborales, civiles y sociales, de humillación, de mentiras y de la más abyecta corrupción, observo con estupor los sondeos y las encuestas acerca de la intención de voto de los españoles y comprendo porque los extraterrestres no dejan de visitarnos pero nunca se quedan.
Tras casi una legislatura en la que los jinetes del fundamentalismo ultraliberal han cabalgado y pisoteado nuestros derechos y libertades a lomos de su apocalipsis ideológico, tras casi un lustro de señalarnos como sospechosos habituales y merecidos culpables de cruentos recortes, de mantenernos temerosos ante el recelo a perder el precario trabajo y a manifestarnos en público, espantados ante el pánico a ser criminalizados por ser inmigrantes, al terror ante la cruel bajada de salarios, al cruento ataque a profesores, sanitarios, parados, jubilados, nos encontramos de nuevo en la casilla de salida pero con la salvedad de que en este maquiavélico juego, sólo unos pocos han ganado mucho y la gran mayoría hemos perdido todo lo obtenido y con todo ello, hemos retrocedido, como pueblo, a tiempos más parecidos a otra tiránica dictadura pero bajo el dulce y empalagoso sonido de otra bien conocida, la dictadura de la mayoría absoluta.
Cuatro años después, los profetas de la salvación han vuelto, han regresado de su monte Parnaso, de su etéreo Olimpo, y han vuelto a resurgir, como tantas otras muchas veces antes lo hicieron, mostrándose ignorantes y displicentes ante el sufrimiento de los sin voz, distraídos y arrogantes frente a todos aquellos que pacientemente cada día esperan frente a los comedores sociales, malvados e inquisidores ante los que buscan comida incansablemente entre los cubos de basura o frente a aquellos que esperan sin esperanza ante las oficinas del “desempleo”, cínicos y soberbios ante las familias desahuciadas con todas sus ilusiones malvendidas a fondos buitres, taimados y sibilinos como tahúres ante los maltrechos ancianos que con sus pequeñas y escasas pensiones mantienen a su cargo hijos y nietos, falaces y condescendientes frente a cientos de miles de jóvenes altamente preparados que tuvieron que huir de un presente que les negaba el futuro del arraigo a su país, doctrinarios e ideológicos al expulsar a las clases medias de las escuelas y universidades, orgullosos y altaneros  al tratar de vender el milagroso elixir que, supuestamente, nos ha sacado ya de una crisis que ellos mismos crearon, alimentaron, socializaron y nos hicieron pagar, porque bien sabido es que la abundancia y la riqueza siempre pertenece a unos pocos, mientras que la pobreza y la crisis son patrimonio de muchos, en fin, estimados lectores, los adalides del “o yo, o la nada y el caos” han vuelto y pretenden quedarse para poder acabar con lo poco que nos quede.
Decía el filósofo, o sea yo mismo, que evitar una y otra vez la verdad enmascarándola tras la ignorancia no hace que esta borre el rastro de las mentiras, y en verdad os digo, que basta ya de falsedades, ficciones, disimulos y quimeras, lo que ahora nos venden no es sino pobreza, conformismo y esclavitud, no, yo no les creo, ni me van a callar con sus leyes mordaza, con sus códigos penales decimonónicos, con sus promesas o sus cantos de sirena, no, yo no quiero malvivir en su sociedad de “un mundo feliz”, yo no quiero ser un “trabajapobre”, yo quiero tener y disfrutar de los derechos que mis abuelos y padres consiguieron y lucharé con la fuerza que me de mi voz y con ella mi palabra, para que, algún día, mis hijos no tengan marcado en su frente el lema que estos nietos de aquellos que hicieron de los vencidos sus cautivos preconizan, porque pienso que, jamás “el trabajo precario os hará libres”, más bien os hará de nuevo sus esclavos.
 Un saludo  y espero que os guste